Frases Celebres de: Henri-Frédéric Amiel

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 Se entiende a las mujeres como se entiende el lenguaje de los pájaros; o por intuición o de ninguna manera. 

 ¿Cómo haré para morir bien? No hay experiencia para ello; hay que improvisarlo ¡y es tan difícil! 

 Hay una moral femenina y una moral masculina como capítulos preparatorios de una moral humana. 

 Quien teme con exceso al engaño, no puede ser magnánimo. 

 El hombre que se eleve por la inteligencia, no es un hombre más que por el corazón. 

 Ser incomprendidos por los mismos seres que amamos representa el cáliz amargo de nuestra vida. Por ello los hombres [...] 

 La verdadera humildad es el conocimiento. 

 El hombre se eleva por la inteligencia, pero no es hombre más que por el corazón. 

 El cielo, el infierno y el mundo están en nosotros. El hombre es un abismo. 

 El valor de un hombre no se de¬termina por lo que posee, ni aun por lo que hace, sino que está directamente expresado [...] 

 El hombre sólo es una fuerza latente que espera una posibilidad, como el pedernal el choque del hierro, para lanzar [...] 

 Hacer lo que es imposible para el talento es la prueba del genio. 

 Hacer con facilidad lo que es difícil a los demás: esto es el genio. Hacer lo que es imposible a las personas de [...] 

 El filósofo es el pensador científico. 

 Comunicar la felicidad y hacer el bien, he aquí la ley, el áncora de salvación, el faro, la razón de ser. 

 Recapacita y verás que al hacer felices a los otros haces mayor felicidad para ti mismo. 

 Un error es tanto más peligroso cuanto mayor es la cantidad de verdad que contiene. 

 Saber envejecer constituye la obra maestra de la sabiduría y es una de las partes más difíciles del arte de vivir. 

 Hay que saber dejarse engañar. Es el sacrificio que el espíritu y el amor propio deben hacer a la conciencia. Es el [...] 

 La duda en el amor acaba por hacer dudar de todo.